Bolsa

El índice Merval subió 45% en lo que va de 2017 y más del doble desde fines de 2015 (96%). La suba reciente fue superior a lo observado en otras jurisdicciones y, por lo tanto, refleja una lectura favorable a las decisiones políticas que se están tomando en el país y que fueron apoyadas en las recientes elecciones legislativas. Sin embargo, el índice bursátil local no es el único que experimentó subas, según un informe de research de Quantum Finanzas, la consultora de Daniel Marx.

El Bovespa en USD, por ejemplo, aumentó 147% desde fines de 2015 (36% en 2017) y el IGPA Chile 77% (37% en 2017). En el mundo la evolución también fue positiva, aunque menor. Como ejemplo, el S&P subió 32% desde fines de 2015 (13% en 2017). Esto lleva a preguntarnos si la región, y particularmente Argentina, está en máximos absolutos o si existe espacio para que siga recuperándose.

El Merval está en máximos, tanto en términos absolutos como relativos. Mientras que el S&P aumentó 116% desde principios de 2005 (índice de 2,1), el Merval lo hizo 237%, por encima del 167% del Bovespa o el 185% de Chile.

Un elemento común es el gran impulso dado por bajas tasas de interés, ayudadas por políticas generalizadas de estímulo monetario tras la crisis de 2008. Pero entre los distintos mercados hubo diferencias importantes en evoluciones. Puntualmente, tmnando enero de 2005 como base 1, en la pre y post-crisis de 2008 la suba del Bovespa fue extraordinaria, llegando a alcanzar un índice de 4,5 en los picos (350% de aumento). En ese momento Brasil era considerado muy favorablemente. En la actualidad la región luce más alineada, pero Argentina exhibe niveles superiores.

Para Quantum, el futuro del Merval dependerá de avances en materia de gobernanza y de la economía local y del contexto internacional. Reconociendo un S&P en récords históricos, algunos creen que una corrección global estaría cercana. Otros argumentan con fundamentos de la economía y la solvencia del sistema financiero, dando una baja probabilidad de ocurrencia a esa corrección. Por el lado técnico habría mayor demanda de papeles si se incluyera a Argentina en el MSCI el año próximo y se diese mayor profundidad al mercado local.

En este sentido, el ratio de capitalización de mercado/PBI ubica a Argentina en una posición muy baja en el ranking regional (y global), tal como se observa en el gráfico siguiente, pero también debe tenerse en cuenta la ausencia relativa de inversores institucionales locales.

Argentina tiene una relación de 16% del PBI, 1/3 de Brasil y 1/2 de México. La combinación de una mayor demanda por papeles argentinos en este contexto de oferta también podría influir en el comportamiento relativo esperado de precios de acciones locales y en una mayor oferta de títulos.

Para Marx, no es de descartarse que los precios continúen subiendo en el mediano plazo, impulsados por la combinación de aumentos en la rentabilidad (como servicios públicos), mejoras en la productividad y por un mayor crecimiento de la economía en general.